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26 de julio de 2011

Japón recomienda nuevas evacuaciones cerca de Fukushima





JAPÓN | Frenan el consumo de carne

En el caso de esos "puntos calientes", donde la radiación podría aumentar esporádicamente por encima de lo permitido, el gobierno deja a los afectados la elección de quedarse o abandonar sus viviendas, pero se sugiere sobre todo a niños y embarazadas que lo hagan, ofreciendo ayuda.

 EL UNIVERSAL-  jueves 21 de julio de 2011  
Tokio. - El gobierno japonés recomendó hoy nuevas evacuaciones de hogares cercanos a la zona de la central nuclear de Fukushima, afectada por el terremoto y tsunami del pasado 11 de marzo.

El gobierno señaló hoy a otras 59 viviendas en cuatro zonas residenciales de la ciudad de Minamisoma como "puntos calientes" que podrían estar sometidos a una radiación por encima de los niveles permitidos a nivel internacional de 20 milisieverts al año, informó DPA.

El mes pasado, se declararon "puntos calientes" unas 100 viviendas de la ciudad de Date, que se encuentra fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central. Hasta entonces, las zonas de evacuación habían sido solamente municipios completos.

En el caso de esos "puntos calientes", donde la radiación podría aumentar esporádicamente por encima de lo permitido, el gobierno deja a los afectados la elección de quedarse o abandonar sus viviendas, pero se sugiere sobre todo a niños y embarazadas que lo hagan, ofreciendo ayuda.

El martes, el gobierno anunció que la refrigeración de los reactores destruidos en Fukushima están estabilizados y que en los últimos meses la concentración radiactiva en torno los seis reactores de la central se redujo constantemente, según la firma gestora Tepco. En estos momentos se sitúa en 1,7 milisieverts por año como máximo.

Ahora, se calcula que se filtra un máximo de mil millones de becquereles por hora de sustancias radiactivas de la instalación, lo que según la agencia de noticias Kyodo correspondería a dos millonésimas del nivel que se filtraba en el momento del accidente sufrido el 11 de marzo.

Mientras, Japón frenó el suministro de ternera de Fukushima, tras varios casos de carne contaminada. Según Kyodo, se suministró carne de 1.300 terneras afectadas en todo el territorio nacional, aunque aún no se sabe si la carne llegó a los consumidores.

Preocupación tras la peor crisis nuclear en el mundo desde hace 25 años




Más de 1.000 vacas comieron pienso con cesio radiactivo en Japón

TOKIO. Más de 1.000 cabezas de vacuno alimentadas con paja contaminada con cesio radiactivo fueron enviadas a todo Japón desde Fukushima y otras prefecturas, dijo el miércoles la agencia de noticias Kyodo, un dato que genera preocupación tras la peor crisis nuclear en el mundo desde hace 25 años.

26 julio 2011

La noticia llega al día siguiente de que Tokio ordenara la suspensión de todos los envíos de ternera desde Fukushima tras descubrir que hubo ganado alimentado con paja de arroz contaminada con altos niveles de cesio radiactivo que había sido enviado a mercados de todo el país. 

Los consumidores japoneses están cada vez más preocupados por la seguridad alimentaria a raíz de detectarse contaminación en verduras, té, leche, marisco y agua por la radiación generada por la planta nuclear de Fukushima, que está situada a 240 kilómetros al norte de Tokio y resultó dañada por el terremoto del 11 de marzo pasado. 

Un total de 1.235 cabezas de ganado que comieron paja con cesio radiactivo fueron enviadas desde Fukushima y otras siete prefecturas a otras partes de Japón, informó Kyodo, frente a las 500 de que se informó el martes. 

La paja contenía 500 veces más cantidad de cesio que los niveles considerados seguros. 

El Gobierno está aún realizando pruebas para determinar si la carne estaba contaminada.  Los expertos dicen que las implicaciones para la salud del consumidor no están claras por el momento.  La planta de Fukushima, operada por Tokyo Electric Power, continúa filtrando radiación cuatro meses después del desastre. 


15 de julio de 2011

Detectan cesio radiactivo en carne de vacuno de la zona de Fukushima







El cesio, que superaba entre tres y seis veces el límite legal de 500 becquereles por kilo, se detectó en la carne de once vacas de enviadas para su procesado a Tokio desde una granja de la localidad de Minamisoma, en la provincia de Fukushima, informó la agencia local Kyodo.
Tokio • Las autoridades de Japón han detectado cesio radiactivo en la carne de vacuno de una granja de la provincia de Fukushima en la que el ganado fue alimentado con pienso contaminado, confirmaron hoy fuentes oficiales.
El cesio, que superaba entre tres y seis veces el límite legal de 500 becquereles por kilo, se detectó en la carne de once vacas de enviadas para su procesado a Tokio desde una granja de la localidad de Minamisoma, en la provincia de Fukushima, informó la agencia local Kyodo.
La carne contaminada no llegó a los distribuidores, añadió Kyodo, que señaló que las autoridades provinciales han pedido a los ganaderos de Minamisoma, situada muy cerca de la maltrecha planta de Fukushima Daiichi, que suspendan sus envíos de vacuno.
Según funcionarios locales, las vacas resultaron contaminadas tras alimentarse con pienso con altos niveles de cesio radiactivo que estaba almacenado al aire libre cuando se desató la crisis en la vecina central de Fukushima a raíz del terremoto del 11 de marzo.
Minamisoma se encuentra a entre 20 y 30 kilómetros de la planta nuclear, por lo que tras el accidente las autoridades instaron a los residentes a abandonar el pueblo o permanecer resguardados para evitar la exposición a la radiactividad.

Según la televisión NHK, el ganado contaminado también había permanecido dentro de las instalaciones cubiertas de la granja, pero fue alimentado con pienso que sí había permanecido al aire libre.




Una granja de Fukushima vende carne radiactiva para consumo humano

Por Nicholas Ito
Martes, 12 de julio de 2011

Autoridades de salud de Japón consideran que el consumo de carne contaminada con radiactividad no afectará a la población (AFP).

TOKIO, Japón (CNN) — Un funcionario japonés de salud aminoró este martes los riesgos luego de que la carne contaminada con cesio de seis vacas procedentes de una granja de la prefectura de Fukushima fuera entregada a mercados japoneses y probablemente ingerida. 
Goshi Hosono, el ministro del estado responsable de los asuntos de consumidores y seguridad alimenticia, dice que espera que esto no cause alarma. Antes, en Japón causa preocupación los altos niveles de radiación en leche y espinacas.
"Si comiéramos carne a diario, entonces sí sería peligroso", dijo Hosono en una conferencia de prensa. "Pero si sólo se consume en porciones pequeñas, no creo que vaya a tener efectos de larga duración en el cuerpo humano".
La carne, entregada a finales de mes, ha llegado a los consumidores y probablemente ha sido ingerida, dijo el Gobierno Metropolitano de Tokio. Esto fue precedido por otro descubrimiento reciente de radiación en la carne de 11 vacas entregadas a mercados de Tokio por la misma granja. 
El descubrimiento se realizó cuando la Oficina de Salud y Bienestar de Tokio investigó seis entregas realizadas a finales de junio de la granja de Fukushima. Hasta el momento, la radiación ha sido confirmada en tres de seis vacas. En un caso, la radiación llegó a los 3,400 becquerels, lo cual es siete veces más alto que el límite establecido por el gobierno. 
Cuando la prefectura del gobierno de Fukushima, investigó el lunes la granja de donde procedía la carne, encontró el cesio en el alimento que consume el ganado, como el heno, que tenía niveles de radiación hasta 57 veces más altos que el límite impuesto por el gobierno japonés.
Hasta ahora el ganado en Fukushima sólo fue sujeto a una prueba de revisión, para inspeccionar por partículas radiactivas adheridas a la piel, y los productores pecuarios recibieron la orden de reportar cómo estaban guardando el alimento de su hato.
Yutaka Kashimura, el funcionario a cargo de la división de ganado de la prefectura de Fukushima, le dijo a CNN que el productor pudo haberle dado a sus vacas heno que pudo estar expuesto a tierra que contenía altos niveles de radiación. La granja está situada a unos 30 kilómetros de la planta nuclear de Fukushima Daiichi.
El gobierno de Fukushima anunció que revisará todas las granjas de esa prefectura para determinar el almacenaje de la comida del ganado y determinar si está siendo protegido de la radiación. Más de 500 granjas serán inspeccionadas de aquí al final de la semana y cerca de 2,800 a finales de mes. 
El sábado, la Oficina de Salud y Bienestar del Gobierno Metropolitano de Tokio encontró que la carne de 11 vacas procedente de una granja de Fukushima fue comercializada y contenía altos nivele de radiación. Como precaución, la oficina ordenó rastrear la carne de seis vacas de la misma granja y se dio cuenta que la carne ahora no sólo circula en Tokio, sino en todo Japón.





10 de julio de 2011

FUKUSHIMA: espanto universal

Se confirma que Fukushima es la peor catástrofe de la civilización industrial

Armas para defender la salud

Hasta ahora dentro de las catástrofes industriales la palma se la llevaba Bhopal, India, por la contaminación química y Chernóbil en la URSS por la contaminación radiactiva.

Ya informamos en boletines anteriores de la opinión de varios científicos que advertían que Fukushima podría ser peor que Chernóbil.
Entre ellos estaban Alexei Yablokov [1]y Chris Busby, del Comité Europeo de Riesgos de Radiación. [2]

Su opinión está siendo confirmada por científicos importantes de Estados Unidos.


Uno de ellos es Arnold Gundersen exvicepresidente de la industria nuclear USA, operador licenciado de reactores con 39 años de experiencia en el diseño de plantas nucleares y en la administración y coordinación de proyectos en 70 plantas de energía nuclear en todo EE.UU. Gundersen ha reconocido que "Fukushima es la peor catástrofe industrial de la historia de la humanidad…”
Sus declaraciones en una reciente entrevista[3] merecen citarse in extenso:
“Fukushima tiene tres reactores nucleares expuestos y cuatro núcleos de combustible expuestos … Probablemente hay el equivalente a 20 núcleos de reactores nucleares que necesitan desesperadamente que los enfríen y no hay medios para enfriarlos efectivamente … El problema es cómo mantenerlos fríos. Están vertiendo agua y el problema es qué van a hacer con el desecho que sale de ese sistema, porque va a contener plutonio y uranio. ¿Dónde van a poner el agua?”

“Ahora los combustibles son una masa informe fundida en el fondo del reactor. TEPCO anunció que tuvieron un ‘melt through’, es decir una fusión en la que el combustible fundido pasa a través del fondo del reactor al medio ambiente. Una fusión del núcleo [meltdown] es cuando el combustible fundido cae al fondo del reactor, y un melt through significa que se ha fundido a través de varias capas. Esa masa informe es increíblemente radiactiva, y ahora hay agua sobre ella. El agua absorbe enormes cantidades de radiación, de modo que se agrega más agua y se generan cientos de miles de toneladas de agua fuertemente radiactiva.”
“Tenemos 20 núcleos expuestos, los tanques de combustible tienen varios núcleos cada uno, es decir, un potencial que hay que liberar 20 veces mayor que el de Chernóbil... Los datos que estoy viendo muestran que estamos encontrando lugares peligrosos más lejos que en el caso de Chernóbil, y la cantidad de radiación en muchos de ellos era la cantidad que llevó a que algunas áreas se declarasen tierra de nadie en Chernóbil. Vemos que se encuentran a 60 y 70 kilómetros del reactor. No se puede limpiar todo eso. Todavía hay jabalíes radiactivos en Alemania, 30 años después de Chernóbil”.
“Volvieron a calcular la cantidad de radiación liberada, pero las noticias no hablan realmente del tema. Los nuevos cálculos muestran que en la primera semana después del accidente, liberaron 2,3 veces tanta radiación como la que pensaron que habían liberado en los primeros 80 días”.
“Estamos descubriendo partículas peligrosas (“hot particles” literalmente partículas calientes) por doquier en Japón, incluso en Tokio … Los científicos las encuentran por todas partes. Durante los últimos 90 días esas partículas peligrosas han seguido cayendo y se están depositando en altas concentraciones. Mucha gente las tiene en los filtros de aire de los motores de los coches. Los filtros de aire radiactivos de coches en la prefectura Fukushima y Tokio son ahora comunes, y también se encuentran filtros de aire radiactivos en la gran área de Seattle de EE.UU.
Las partículas se fijan en los pulmones o en el tracto gastrointestinal y son un irritante constante … Pueden causar cáncer, pero no se pueden medir con un contador Geiger. Evidentemente la gente de Fukushima ha aspirado esas partículas en grandes cantidades. Evidentemente, hay gente en la Costa Oeste superior de EE.UU. que está siendo afectada. Esa área resultó bastante afectada en abril”.
“Las centrales todavía están emitiendo gases radiactivos y una cantidad enorme de líquido radiactivo … Pasará por lo menos un año antes de que deje de hervir, y hasta que deje de hervir estará produciendo vapor y líquidos radiactivos.
La unidad cuatro es la más peligrosa, podría colapsar. Después del terremoto en Sumatra hubo una réplica de 8,6 unos 90 días después, de modo que todavía no estamos a salvo. Y estamos en una situación en la que si pasa algo no existe ciencia para eso, nadie ha imaginado jamás que haya combustible nuclear caliente fuera del tanque. No han encontrado una manera de enfriar las unidades tres y cuatro...
Las unidades de uno a tres tienen desechos nucleares en el fondo, el núcleo fundido,y contienen plutonio que habrá que eliminar del entorno durante cientos de miles de años. Además, tendrán que entrar con robots y conseguir colocarlo en un contenedor para guardarlo infinitamente, y esa tecnología no existe. Nadie sabe cómo recoger el núcleo fundido del suelo, y no existe una solución actualmente para hacerlo.
Ya vemos estroncio en cantidad 250 veces superior a los límites permisibles en el nivel acuífero en Fukushima. Los niveles acuíferos contaminados son increíblemente difíciles de limpiar. Por lo tanto pienso que tendremos un acuífero contaminado en el área de la planta de Fukushima durante mucho, mucho tiempo. Con Three Mile Island y Chernóbil, y ahora con Fukushima, se puede precisar el día y la hora exacta en la que comenzaron, pero nunca terminan”.

Se le ha tachado de catastrofista especialmente cuando dijo que Fukushima era el equivalente de 20 Chernóbil.
Un reciente artículo se ha planteado la cuestión básica: ¿cuál es la cantidad de combustible en Fukushima Daichi pendiente de dilución en la atmósfera, las aguas subterráneas y el mar?
Buena pregunta.
Según Associated Press[4], la cantidad de combustible en Fukushima sería 3.400 toneladas de combustible gastado en las piscinas de almacenamiento y lo que queda de las 877 toneladas de combustible en los corazones de los reactores activos. Es decir, un total de 4.277 toneladas de combustible. En comparación, había 30 toneladas en los EE.UU. de Three Mile Island en 1979 y 180 toneladas de Chernóbil en 1986.
Así que Arnie Gundersen se quedó corto. Según estos datos Fukushima sería 24 veces Chernóbil. Peor aun porque que aquí hay más plutonio ya que una de las centrales funcionaba con combustible MOX que es plutonio + uranio y en Chernóbil no.
El plutonio es el elemento artificial mas tóxico que existe. Se produce como desecho de las centrales pero fue durante más de 18 años el único objetivo de la industria nuclear para fabricar bombas atómicas.
En su último comunicado en vídeo habla de las partículas calientes.



En la imagen[5] a la derecha incluye la foto de microscopía electrónica que constituyó la portada del libro de ECRR. La foto muestra una partícula de plutonio incluida en un tejido pulmonar irradiándolo.
El experto nuclear Arnie Gundersen señala que las partículas radiactivas viajaron de Japón a Seattle y que los residentes de Seattle respiraron en un promedio de 5 "partículas calientes" en un día de abril.
Recuerda que estas partículas son prácticamente indetectables cuando se inhalan o se ingieren.


Recientemente Arnie Gundersen fue invitado a hablar durante 5 minutos en una reunión especial del Comité Asesor sobre Salvaguardas del reactor (Advisory Committee on Reactor Safeguards ACRS) .
El jueves 26 de mayo de 2011 la Comisión Reguladora Nuclear (Nuclear Regulatory Commission NRC) organizó este encuentro sobre el estado actual de Fukushima[6]

Arnie Gundersen habló sobre las lecciones que deberán aprenderse de los accidentes de Fukushima en lo que respecta a la capacidad de contención de los reactores, un tema que ha estado estudiando desde el año 1972. Los reactores son del mismo tipo que los reactores de agua en ebullición (23 Mark 1 BWR) de EE.UU.
Gundersen fue el primer ingeniero que advirtió, ya en 1974, a la Comisión Reguladora Nuclear, NRC, sobre los riesgos de los actuales sistemas de aislamiento. Pero la NRC ha mantenido constantemente en todos sus cálculos y revisiones que hay una probabilidad cero de un fallo en la contención de fugas.
Durante años, en testimonios y en correspondencia, Gundersen ha disputado esta afirmación de la NRC. Los sucesos de Fukushima han demostrado que tenía razón. Las explosiones en Fukushima muestran que la contención puede perder su integridad y liberar enormes cantidades de radiación, como Gundersen ha estado diciendo a la NRC desde hace muchos años.

La Comisión Reguladora de la Energía Nuclear de Estados Unidos (conocida en inglés como NRC) acaba de ser denunciada por su colaboración con la industria de la energía nuclear para debilitar los estándares de seguridad, de modo que los viejos reactores pudieran seguir cumpliendo con la normativa[7].
El año pasado, la NRC redujo el margen de seguridad para casos de daño aceptable por radiación en vasijas de los reactores. El informe revela que en 48 de las 65 plantas nucleares comerciales estadounidenses hubo filtraciones de tritio radiactivo a las aguas subterráneas, a través de tuberías corroídas. Las filtraciones producidas en al menos 37 de esas instalaciones contenían concentraciones que superaban el límite impuesto por las autoridades federales para el agua potable, en ocasiones superando dicho límite en cientos de veces[8].
Es importante recordar que el accidente del reactor de Fukushima se produjo el 11 de marzo y que su vida había sido prolongada 10 años suplementarios por la NISA (agencia de seguridad nuclear e industrial de Japón)[9].
Y ten en cuenta que eso es lo mismo que el gobierno pretende hacer en España con su parque de centrales nucleares decrépitas.


VIDEOS

Videos de Arnold Gundersen

Las partículas calientes de Japón a Seattle prácticamente indetectables cuando se inhalan o ingieren.


http://www.fairewinds.com/content/hot-particles-japan-seattle-virtually-undetectable-when-inhaled-or-swallowed


Fukushima prevista: Comisión de Regulación fue advertida desde hace años.


http://www.fairewinds.com/content/gundersen-gives-testimony-nrc-acrs

Otros videos de Arnold Gundersen

  • Fukushima: fuga de plutonio y el agua radiactiva. 04/01/11

  • Nuevos datos indican Reacción en Cadena de la Unidad de Fukushima. 1. 04/04/11

  • Gobierno japonés minimizó extensión del desastre nuclear.

Disponibles en: www.fairewinds.com



Otros documentos:


Transcripción de la extensa entrevista a Arnie Gundersen por Cris Martenson sobre la situación en Fukushima.
Arnie Gundersen advierte de la extrema peligrosidad presentada por la situación del reactor n º 4 en Fukushima: Su consejo a todos los habitantes de Tokio, fue si el reactor 4 se hunde:
“
Corra lo más de prisa que pueda”


http://www.chrismartenson.com/page/transcript-exclusive-arnie-gundersen-interview-dangers-fukushima-are-worse-and-longer-lived-we-
http://www.chrismartenson.com/martensonreport/part-2-arnie-gundersen-interview-protecting-yourself-if-situation-worsens

Contacto: Arnie Gundersen
http://www.fairewinds.com/home



5 de julio de 2011

También se ha detectado radiación en algunos habitantes

Encuentran estroncio radiactivo en el lecho marino cerca de Fukushima

Una activista japonesa pide el fin de la energía nuclear.| Efe

Una activista japonesa pide el fin de la energía nuclear.| Efe

Los técnicos de la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) han detectado por primera vez estroncio radiactivo en el fondo marino cerca de la central nuclear de Fukushima-1. Se trata de estroncio 89 y 90, elementos que suponen una grave amenaza a la salud porque pueden acumularse en los huesos en el caso de ser inhalados, y además podrían ser la causa de un cáncer.

El hallazgo es resultado de un estudio realizado el 2 de junio sobre la calidad de las aguas unos tres kilómetros mar adentro, en dos emplazamientos situados aproximadamente a 20 kilómetros del complejo nuclear japonés. Por cada kilogramo analizado se detectaron 44 becquerelios de estroncio-90, que tiene una vida media de 29 años.

Antes se habían encontrado estas sustancias en tierra firme y en agua de mar, justo tras el accidente que provocaron el terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo, informa la cadena nipona NHK.

Un miembro de la Comisión de Seguridad Nuclear japonesa, Shigeharu Kato, adelanta que harán falta más estudios para determinar si la flora y la fauna marina pueden acumular estos elementos y, en caso de ser posible, en qué cantidad.

3 de julio de 2011

El Síndrome de Fukushima






30.06.11 -
Un dilema entre la verdad

o la violencia

Elizabeth Peredo Beltrán
Directora Ejecutiva de la Fundación Solón

El planeta está cambiando dramáticamente de manera "no natural”, ya no es el mismo que hace pocas décadas y su capacidad de cobijarnos también ha cambiado. En una enorme medida los cambios en la habitabilidad del planeta se han producido por la intervención de la civilización humana que particularmente durante el último siglo ha devastado la biósfera y la atmósfera eliminando miles de especies naturales, agotando los elementos de la vida en el planeta -incluidos el agua y el aire- y poniendo en peligro no solamente la vida de millones de especies sino la propia vida de la gente.

Los científicos afirman que la intervención humana en los cambios del planeta ha alcanzado una magnitud mayor a cualquier desastre natural producido por las propias fuerzas de la naturaleza. Un Estudio del Programa Internacional Geosfera - Biosfera (IGBP) del 2004 titulado El Cambio Global y el Sistema de la Tierra (Un Planeta bajo Presión) dice que: "Hasta hace muy poco en la historia de la Tierra, los seres humanos y sus actividades han sido una fuerza insignificante en la dinámica del Sistema de la Tierra. (pero que hoy…) La actividad humana iguala o supera la naturaleza en varios ciclos biogeoquímicos. El alcance de los impactos es global, ya sea a través de los flujos de los ciclos de la tierra o de los cambios acumulativos en sus estados. La velocidad de estos cambios está en el orden de décadas a siglos y no de siglos a milenios en referencia al ritmo de cambio comparable en la dinámica natural del Sistema de la Tierra”.

Los cambios globales son síntomas de la devastación

Pero cuando hablamos de la "intervención humana” así en general, pareciera que somos todos los que afectamos el planeta y esa visión estaría más cerca de una posición "neomalthusiana”, que explica esta problemática a partir del crecimiento de la población como determinante de la crisis global, olvidando mencionar las causas estructurales de la crisis, el modelo de producción y las formas de distribución de los bienes en el mundo que es totalmente desequilibrada e inequitativa y que, sin duda alguna, son las élites de norte y del sur quienes ejercen mayor presión en la devastación. Se olvida también que existen miles de culturas, miles de pueblos y millones de prácticas en el mundo que se contraponen a una visión depredadora, resguardando la vigencia y la memoria de prácticas sustentables basadas en el respeto de la diversidad biológica y ecológica, quizá con una potencialidad inimaginable para restaurar los equilibrios necesarios.

Los últimos sesenta años han sido, no sólo por confirmación empírica sino científica, los de "más rápida transformación de la relación humana con el mundo natural en la historia de la humanidad” con efectos tales como:

• Alteración dramática de la costa y el hábitat marino.
• Incremento significativo de las tasas de extinción de las especies terrestres y marinas.
• Mayor concentración de nitrógeno y metano en la atmósfera.
• Importantes pérdidas de la capa de ozono.
• Incremento inusual de la temperatura.
• Mayores frecuencias de grandes inundaciones y desastres naturales.
• Pérdidas significativas de bosques tropicales.

El cambio climático es quizá una de las crisis más emblemáticas de esta devastación pues incluye en sus conexiones todas aquellas razones estructurales que han llevado al planeta y a la humanidad a límites tanáticos.

Lo inaudito es que hay quienes ahora promueven el escepticismo acusando a las voces que vienen alertando desde la comunidad científica sobre esta situación casi de "terroristas”. No es casual por ejemplo que el movimiento del "Tea Party” de tendencia ultra conservadora en Estados Unidos haya promovido no solamente los recortes de los aportes económicos de este país al Panel Intergubernamental de Cambio Climático (PICC) y al ECOSOC, sino que buscan incluso una investigación a aquellos científicos que desde su país hayan estado difundiendo la idea de que la humanidad "está en peligro” por considerarla subversiva.

El oscurantismo es parte también de estos escenarios de cambios globales y urgencias de transformación.

La crisis global es multidimensional y tiene una relación directa con los modelos económicos, los sistemas de producción, las inequidades en las relaciones humanas y, particularmente, con los modelos y las matrices energéticas que responden de manera indiscriminada a las necesidades humanas, muchas de ellas creadas y dibujadas por la lógica del mercado y del sobreconsumo. El uso de la energía fósil, del carbón y de las supuestas alternativas energéticas, como la energía nuclear y los agrocombustibles se van constituyendo en los hoyos negros por los que la humanidad se podría despeñar.

Esta crisis nos lleva a cuestionar al capitalismo y al desarrollismo que se vio igualmente expresado en los modelos socialistas de principios del siglo pasado. En una dimensión temporal, también nos lleva también a mirar el colonialismo europeo que se impuso en el mundo hace cinco siglos y que permanece como el origen de una lógica de ocupación de territorios, de explotación inclemente de la naturaleza y, al mismo tiempo, de una usurpación sistemática de la sabiduría de los pueblos para trastornarla funcional a su monstruo devorador y alienante.

Estos sistemas no sólo son estructurales, económicos y productivos, sino que encuentran en los valores y la cultura sus mayores anclajes, son sistemas de dominación culturales. Probablemente por ello pocas veces se escucha "las voces de la naturaleza”, incluidas las que vienen del propio cuerpo. El sistema y aquello que se denomina la "naturaleza humana” ha llevado también a que la memoria colectiva se haya vuelto algo así como una entidad mutante. Existen cientos, si no miles, de hechos que delatan esta crisis en el planeta, todas ellas nos afectan, nos conmueven, nos llegan a la médula, hasta nos hacen llorar… Pero las olvidamos, las trasladamos a los territorios del olvido colectivo y convivimos con la violencia, la injusticia, la muerte y la devastación.

¿Cómo cambiar un paradigma de vida dominante en el planeta no sólo apoyado en el sobreconsumo y la codicia de un vivir mejor a costa del dolor ajeno, sino también en una creciente tolerancia cultural a la devastación?

El síndrome de Fukushima

La tragedia de Japón irradiada desde Fukushima ha derivado en la pérdida de miles de vidas humanas, la desaparición de al menos una ciudad entera debido al terremoto y tsunami y la afectación a la central nuclear de Fukushima ocasionando explosiones en el núcleo de la misma con terribles consecuencias. Ello derivó en el cese de provisión de energía para más de seis millones de personas y el peligro inminente, pero encubierto, de graves efectos en salud de la población por la contaminación radiactiva. Los esfuerzos de la empresa TEPCO por mantener su imagen de eficiencia y control de la situación para mantener el negocio de vender y exportar energía nuclear a los países "menos desarrollados” se fueron derrumbando a través de la tragedia del pueblo japonés sometido a una agobiante desinformación y mensajes de salud pública contradictorios, y por la dramática situación de sus trabajadores inmolados en la absurda tarea de "controlar” el desborde ofrendando sus vidas.

Fukushima es uno de aquellos hechos que nos ha refrescado la memoria, por varias razones:

Primero, porque ha puesto en cuestión el principio que sostiene la lógica capitalista neoliberal y el desarrollismo: "Todo se puede reparar con dinero, ciencia y tecnología”, de que todo se tiene "bajo control”. Fukushima ha mostrado de manera dramática cómo ni toda la tecnología, ni el poco dinero que se ha invertido (porque siempre prevalece el principio del "ahorro”) ni los heroicos esfuerzos de técnicos y trabajadores han sido suficientes para parar la tragedia.

Segundo, porque ha validado las innumerables alertas que los activistas japoneses y de todo el mundo han manifestado en su lucha contra las centrales y la energía nucleares hace más de treinta años denunciando a las grandes corporaciones y los países desarrollados, que promueven la energía nuclear como energía alternativa limpia y sostenible, y que han promovido modelos de exportación y de dependencia de estas fuentes de energía; también nos ha recordado las decenas de accidentes nucleares algunso tan graves como el de Three Mile Island, en Pensilvania (EEUU) en 1979 y el de Chernobyl en 1986, una verdadera tragedia. Greenpeace advierte que la liberación de cesio-137 en Fukushima podría afectar la cadena alimentica durante trescientos años. Cada vez queda más claro que éstas son falsas soluciones que sólo aumentan el peligro para la humanidad en en un planeta que vive un contexto de cambios globales por lo que la vulnerabilidad se ha centuplicado.

Tercero, porque ha puesto en la mesa del debate nuevamente y con mucho dolor el tema de la energía en un sentido más amplio y todo aquello que debe hacerse y no hacerse para asegurar, no solamente el acceso a la energía, sino fundamentalmente cambiar los modelos hacia matrices más sostenibles y menos dañinas para la naturaleza y para la humanidad. Esto incluso puede remitir a aquellos postulados que aún muy tímidamente y en un plano más ideológico y retórico se va propugnando desde el Sur como es el "vivir bien”, que sugiere que los sistemas de producción y consumo deberían regirse por un principio de equilibrio con la naturaleza, reciprocidad y redistribución de los bienes entre los seres humanos de manera democrática, sostenible y modesta.

Cuarto, porque ha delatado un patrón muy generalizado del dominio neoliberal –o diríamos de cualquier poder económico- que es el de ocultar la verdad, maquillarla y vender el producto para consumo fácil y a "ojo cerrado”. Y éste es quizá uno de los temas más importantes porque tiene que ver precisamente con esa especie de fortaleza construida en torno al modelo neoliberal: que es la subjetividad y la cultura de la vida cotidiana.

El pueblo japonés ha estado sometido a informaciones contradictorias, atemporales, falsas. Da la impresión que hubieran estado en una maraña de verdades y mentiras como dos texturas mezcladas, asemejándose precisamente a la contaminación nuclear que funciona de esa misma manera: los expertos dicen que en el núcleo de un reactor nuclear hay más de cincuenta contaminantes radiactivos producidos a partir de la fusión del uranio (algunos de vida muy corta pero otros de vida extraordinariamente larga, de cientos de años). Éstos se pueden acumular en el ser humano porque su estructura es muy parecida a nuestra constitución biológica, a los elementos que utiliza nuestro organismo como el yodo o el calcio que se parece al estroncio, los elementos nucleares se asimilan en nuestro cuerpo y en los organismos vivos porque "se parecen” y son profundamente nocivos. Entonces, el cuerpo los asimila "creyendo” que son parte nuestra.

Es una paradoja que refleja igualmente la manera en que "creemos” que aquello que nos venden como desarrollo y bienestar es lo adecuado y nos acostumbramos a vivirlo sin mirar lo que está detrás, sin conocer los orígenes, los mecanismos, las injusticias y los daños que se cometen con ello.

Como en la tragedia de Fukushima, las corporaciones, las grandes potencias y los poderosos, saben lo que están provocando y eso no se aplica solamente a la energía nuclear, sino también a las emisiones de gases de efecto invernadero, con la producción de agrocombustibles, con el uso indiscriminado de agrotóxicos, con la promoción del libre comercio o la promoción de la economía verde en sus diferentes expresiones, con la alteración de la vida a través de los organismos genéticamente modificados. Saben del daño que generan en el Sur global y a su propia gente, conocen los datos y sus consecuencias pero no dicen la verdad a sus pueblos.

En ese sentido, la tragedia de Fukushima es una verdadera metáfora de la crisis climática y medioambiental. Toda la humanidad está viviendo una especie de síndrome de Fukushima que marca cuán lejos podemos ir al olvidar el valor de la vida. Los poderosos saben de lo que se trata, pero prefieren cuidar los negocios y las alianzas para mantenerse en el poder, saben del peligro pero condenan a sus trabajadores a morir, saben que la muerte acecha pero maquillan la realidad y cambian las regulaciones de control. No respetan el derecho a la vida.

Siguiendo una vez más a Mahatma Gandhi quien decía que la lucha más importante es entre la Verdad y la No Violencia, los dilemas de la sociedad contemporánea contraponen la violencia y la Verdad. A estos principios de la búsqueda de la Verdad y la No violencia deberíamos añadir la necesidad de recuperar y mantener la Memoria como aquellos fundamentos necesarios para enfrentar los peligros del sistema y construir el futuro.

La confianza en el capital, en la tecnología y en el poder sobre la naturaleza y sobre los más "débiles” no son las claves para seguir habitando este planeta. Al parecer la Memoria –por lo tanto la lucha contra la impunidad-, la Verdad y la No violencia son los signos de la batalla que debemos librar por una transición hacia una sociedad restauradora del desastre, que está pugnando por nacer y cuyos gestores están hartos de ser víctimas del poder y del oprobio.

Estos principios, deberán ser sustentos indispensables de nuestro día a día por la transformación, pues nos dicen que pesar del dolor, a pesar de la muerte sembrada por la codicia, a pesar de los desesperados intentos de vendernos todo -inclusive la verdad-, es posible que la esperanza se exprese como una brizna verde atisbando desde los escombros.

[Elizabeth es Psicóloga Social, escritora y activista por el agua, el medioambiente, la cultura y contra el racismo, pertenece a la REMTE, es miembro del Directorio de Food and Water Watch, coordina la Campaña Nacional Octubre Azul en Bolivia].



27 de junio de 2011

Predomina crisis radioactiva en Japón

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Hisao Nakamura todavía no puede aceptar que su campo de arbustos de té verde al sur de Tokio haya sido declarado un peligro radioactivo por una crisis que compromete a muchos sectores del país.

“Quedé más que sorprendido”, dijo Nakamura, de 74 años, quien al igual que otros productores de té en Kanagawa se vio forzado a desechar su cosecha ante la radiación liberada por la planta Fukushima Daiichi, situada a 300 kilómetros de distancia.

“Tirar lo que has cultivado con gran cuidado es como asesinar a tus propios hijos”, afirmó Nakamura.

Más de tres meses después de que la planta de Fukushima fuera golpeada por un terremoto y un tsunami que provocó el peor desastre nuclear desde Chernóbil, los funcionarios japoneses aún se esfuerzan por entender cómo es que la radiación liberada generó “puntos álgidos” de contaminación.

También intentan detectar aquellas zonas con exactitud y aquella incertidumbre provoca una enorme presión.

“El estrés tiene serios efectos sobre la salud. El pueblo japonés ya no confía en la industria nuclear ni en el Gobierno. La gente no sabe si su comida y su tierra son seguras”, dijo Kim Kearfott, experto en efectos de radiación de la Universidad de Michigan, quien recorrió Japón en mayo.

Se estima que Fukushima ha liberado sólo un 15 por ciento de la radiación de Chernóbil, pero un complicado sistema de modelos informáticos creado por el Gobierno para predecir dónde se amontonaría la contaminación resultó inútil.

Presionado para suministrar un panorama más preciso de la contaminación, el Ministerio de Educación prometió completar un estudio detallado de la zona evacuada para octubre.

Hace un par de semanas, se convocó a gobiernos locales para que presenten informes diarios sobre la radiación.

Más de 1.000 escuelas públicas en Fukushima fueron equipadas con dosímetros a fines de mayo y se pidió a los docentes que realizaran mediciones de la radiación una vez por hora para ayudar a crear un mapa de la contaminación.

Pero algunos expertos dicen que incluso estas medidas adicionales distan de ser suficientes.

“Necesitamos un sistema nuevo y exhaustivo para el monitoreo de la radiación. El sistema que existe ahora no alcanza”, dijo Takumi Gotoh, un especialista en cáncer radicado en Nagoya.

Por ahora, los datos muestran que la zona más fuertemente contaminada está al noroeste de Fukushima, donde expertos creen que los restos radiactivos fueron trasladados por el viento y posteriormente depositados en forma de nieve y lluvia.

En la ciudad de Date, por ejemplo, unos 50 kilómetros al noroeste de Fukushima, la radiación terrestre estuvo cerca de los 24 milisieverts al año desde principios de junio. Eso está por encima del estándar internacional de exposición anual para trabajadores nucleares.

Existen pocos datos sobre el nivel de contaminación en la zona de evacuación forzada, establecida a 20 kilómetros a la redonda en torno a la planta de Fukushima. Críticos dicen además que también debe reforzarse el monitoreo del terreno y el agua del mar.

La información incompleta ha complicado la respuesta de Japón al desastre y el planeamiento de una limpieza ambiental, que se espera que tome años y cueste decenas de miles de millones de dólares.

También ha creado un clima de silenciosa desesperación en comunidades ya devastadas.

“Nunca creo nada de lo que escucho sobre la radiación”, dijo Shukuko Kuzumi, de 63 años, quien vive en Iwaki, unos 50 kilómetros al sur de Fukushima. “Quiero cavar un pozo en el suelo y gritar”, añadió.

Más de 24.000 personas murieron por el sismo y el tsunami. Decenas de miles más permanecen evacuados debido al peligro radioactivo.

Una de las víctimas de alto perfil de los “puntos álgidos” de radiación ha sido el cultivo del té en Kanagawa y la vecina Shizuoka, donde se halló cesio a un nivel que excedía en hasta un 35 por ciento el límite legal del Gobierno.

“Nunca pensamos que el accidente nuclear afectaría nuestros productos”, dijo Susumu Yamaguchi, de 58 años, quien encabeza la cooperativa de granjeros en el pueblo de Kiyokawa.

Yamaguchi ha perdido una cosecha de más de 20.000 dólares. Otro granjero que conoce simplemente abandonó su campo.

Otros quieren respuestas: ¿Cómo es que el cesio radioactivo de los reactores en Fukushima terminó ahí?

Tetsuo Iguchi, un especialista en monitoreo de radiación de la Universidad de Nagoya, dice que los expertos no saben.

Iguchi está trabajando como consultor de un grupo del Gobierno que ha pedido que se despejen miles de toneladas de suelo contaminado para luego ser almacenadas, posiblemente dentro del complejo de Fukushima. Ese proyecto se extenderá hasta casi fines del año próximo.

“Incluso eso es optimista. Nada como esto se ha hecho antes”, dijo Iguchi.

Podría derramarse más radiación al mar desde Fukushima si los esfuerzos por comenzar una planta de tratamiento de agua de construcción francesa se topan con inconvenientes.

El equipamiento es necesario para descontaminar el agua que se acumuló en las estructuras subterráneas del lugar después de ser bombeadas para refrigerar los núcleos fundidos de tres reactores.

“Lamentablemente, todavía existe una posibilidad real de nuevos derrames significativos de radiactividad”, dijeron en un comunicado expertos del Fondo Carnegie para la Paz Internacional.


20 de junio de 2011

Ubican nuevos sitios con radiación en Japón






Chico Harlan / The Washington Post

Ohara. A 100 días de haber iniciado la emergencia nuclear, Japón está descubriendo que el peligro no está delimitado por círculos concéntricos alrededor de la devastada planta nuclear.

Conforme el gobierno redobla esfuerzos por producir el mapa completo de la radiación con lecturas diarias y a veces cada hora, ha encontrado que las partículas radiactivas no siguen ningún patrón para concentrarse, pues están sujetas a variantes como el viento y otras condiciones meteorológicas, presentándose en ocasiones en sitios que se creía eran seguros por estar alejados de la fuente del peligro.

En estas condiciones, el mapa de las evacuaciones se asemeja más que a un círculo, a una mancha irregular y asimétrica, con zonas de radiación por doquier. La semana pasada, el jefe del gabinete, Yukio Edano, emitió una recomendación para evacuar zonas que están mucho más allá del límite fijado por el gobierno de 20 kilómetros alrededor de la planta de Fukushima-Daiichi. Algunas, que se localizan a 60 kilómetros, podrían recibir niveles de radiación que sobrepasan con mucho los límites reconocidos a nivel internacional.

En vez de basar sus recomendaciones de evacuación en simples factores de geografía, el gobierno está optando por una evaluación hiperdetallada que destaca lo impredecible de los patrones radiactivos. En Ohara, a 25 kilómetros de la planta, se ha encontrado que en un conjunto de 120 viviendas los niveles de radiación fluctúan en forma dramática entre una casa y otra. En mediciones tomadas en una casa el nivel era de 3.65 micros por hora, pero en otra a 50 metros, la lectura era de 11.3 micros por hora.

El gobierno enfocó su atención en esta zona apenas en mayo pasado, cuando la población de Minamisōma, la más cercana a Ohara, empezó con monitoreos diarios de la radiación. El resultado ha concluido que es imposible de predecir algún patrón fijo de los niveles.



18 de junio de 2011

Suspende TEPCO limpieza en Fukushima por aumento de radiación


Miembros del panel del gobierno japonés, investigan el accidente en la planta de energía nuclear Fukushima. REUTERS

  • En la central nuclear de Fukushima se encuentran almacenadas unas 110 mil toneladas de agua radiactiva

Se vieron suspendidas las labores de limpieza del agua radiactiva de la central debido a una subida del nivel de radiación

TOKIO, JAPON (18/JUN/2011).- La compañía Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de la planta nuclear de Fukushima, suspendió la operación de limpieza del agua radiactiva de la central debido a una subida del nivel de radiación, informó la agencia japonesa Kyodo.

En un comunicado, TEPCO indicó que un brusco aumento de la radiación en una parte del sistema previsto para absorber el cesio provocó la suspensión de la operación, cinco horas después de iniciada.

"El nivel de radiación en una máquina de absorción de cesio ha aumentado más rápidamente que nuestras proyecciones iniciales", dijo un portavoz de la compañía este sábado.

El vocero agregó que los equipos de trabajo en la planta creen que el aumento de la radiación podría estar relacionado con el lodo que fluye en la maquinaria destinada a absorber cesio. Otra causa podría ser las tuberías que lo rodea.

Segun las autoridades, en la central nuclear de Fukushima se encuentran almacenadas unas 110 mil toneladas de agua radiactiva, el equivalente a 40 piscinas olímpicas.



12 de junio de 2011

Hallan estroncio radiactivo en agua subterránea próxima a Fukushima



Los científicos consideran al estroncio un "devorahuesos", que daña la médula ósea y puede causar leucemia.
por DPA - 12/06/2011 -

La compañía Tepco, gestora de la central nuclear japonesa de Fuskushima, anunció hoy que se encontró estroncio radiactivo en las aguas subterráneas en torno a la planta, fuertemente dañada por el terremoto y el posterior tsunami de marzo.

La concentración de estroncio radiactivo se sitúa hasta 240 veces por encima de los niveles permitidos. Según las autoridades de supervisión nuclear, el peligroso elemento químico se encuentra en las aguas subterráneas cercanas a los reactores 1 y 2 de la central. Es la primera vez que se halla estroncio en aguas subterráneas, añade la agencia japonesa de noticias Kyodo.

Los científicos consideran al estroncio un "devorahuesos", que daña la médula ósea y puede causar leucemia. Ya se había encontrado este elemento químico en tierra en distintos lugares de la provincia de Fukushima.

Entre tanto, Tepco comunicó que debido a problemas técnicos aún no se puede probar una nueva instalación para descontaminar el agua. Según informa Kyodo, se han detectado filtraciones.

Tepco tenía previsto probar el nuevo sistema durante una semana, empezando desde el pasado viernes. Pero los problemas aparecidos recientemente retrasarán su puesta en marcha, prevista para mediados de mes. La compañía tiene grandes esperanzas puestas en esta instalación, con la que se pretende depurar miles de toneladas de agua contaminada que podrá utilizarse luego para enfriar los reactores.

El agua que se está bombeando actualmente para enfriar los reactores dañados está muy contaminada, lo que impide los trabajos de saneamiento del sistema refrigerador.



La frustración y la rabia se adueñan de Japón

10-06-11 | Sociedad

A tres meses del terremoto y posterior tsunami que asoló el archipiélago, decenas de miles de sobrevivientes viven todavía en refugios improvisados. No cede el temor a la radiación en las inmediaciones de Fukushima

Unos 15 mil muertos y 8 mil desaparecidos son, por ahora, las víctimas mortales del sismo y el tsunami que arrasaron Japón. Pero hay otro tipo de víctimas: son las que ahora malviven en albergues espontáneos; son también las que viven en las proximidades de la central nuclear de Fukushima.

Los primeros tratan de rehacer sus vidas en zonas desvastadas, como por ejemplo en la costa de Tohoku (nordeste). Los segundos son concientes de que los reactores de la planta de Fukushima siguen contaminando aire y tierra. El Gobierno del primer ministro japonés, Naoto Kan, considera que la zona deberá estar inhabitable al menos por 20 años, pero otras estimaciones científicas hablan de entre 60 y 100 años.

"Nosotros logramos escapar, pero continuamos viviendo con el temor a las radiaciones, incluso aquí", comenta Tomi Shiga, de 59 años. Ella fue una de las que tuvo que abandonar su casa para respetar el perímetro de seguridad de 20 km alrededor de la central. Ahora vive en el refugio de una prefectura."Sueño con regresar a mi hogar, pero no se sabe cuándo será posible. Nada ha cambiado desde el accidente", agregó.

Muchas historias trágicas han vivido los japoneses después de la peor crisis nuclear que haya ocurrido desde la catástrofe de Chernobyl en 1986. Muchos agricultores tuvieron que abandonar sus granjas y sus animales terminaron por suicidarse. Más al norte, varios ancianos también decidieron quitarse la vida antes de abandonar sus casas, que habían sido destruidas por el tsunami, antes de vivir en los refugios saturados de gente. Los hay quienes se negaron a abandonar su casa y todavía viven allí, aún sin gas ni electricidad.

Por si fuera poco, unos 25 millones de toneladas de desechos están esparcidos por todo el país, una dificultad más para un Gobierno que al que se le recrimina el haber sido muy lento en las tareas de limpieza.

"Nosotros continuamos limpiando todos los días, y con el calor, el olor de los peces que se pudren es insoportable", explicaba un empleado del mercado de pescado de Otsushi, Toru Suzuki, de 41 años. Precisamente la actividad de la pesca, una de las actividades más importantes, se ha reducido al mínimo: sin olvidar que pocas embarcaciones se han salvado tras el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, un problema más angustiante es el del agua radioactiva que ha expulsado Fukushima y que puede haber contaminado toda la fauna y la flora.

7 de junio de 2011

Radiación liberada por Fukushima, el doble de lo reportado: Japón


Además, autoridades nucleares del país confirmaron que se produjeron derretimientos de núcleo en los reactores 1, 2 y 3 de la central atómica.

Dpa
Publicado: 06/06/2011

Radiación liberada por Fukushima, el doble de lo reportado: Japón

Japón. La empresa Tepco, ya había informado en mayo la fusión del reactor nuclear 1. Reuters

Tokio. Las autoridades nucleares japonesas confirmaron hoy lunes que poco después del terremoto y tsunami del 11 de marzo se produjeron derretimientos de núcleo en los reactores 1, 2 y 3 de la central atómica de Fukushima.

En mayo, la empresa operadora de la central, Tepco, ya informó de la fusión del reactor 1 y de la posibilidad de que algo similar hubiera ocurrido en los otros dos, lo que hoy fue confirmado por la Agencia para la Seguridad Nuclear e Industrial de Japón.

Este organismo dio a conocer además que los niveles de radiactividad liberada entre el 11 y el 16 de marzo fue de 770 mil terabecquereles, el doble de lo comunicado en un primer momento.

El gobierno apuntó además que a lo largo del año podría verse obligado a pedir que abandonen sus hogares a personas que viven fuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros que rodea la central. Esta medida sería necesaria si se estima que esas personas tendrán una radiación superior a 20 milisievert al año.

La preocupación por la salud y la seguridad de los trabajadores que reparan la planta nuclear de Fukushima resurgió después de que dos obreros se deshidrataran y nueve sufrieran golpes de calor, según informaron hoy medios locales.

Tepco aseguró que tomará más medidas para garantizar la salud de los empleados, según la cadena estatal NHK. La empresa ya había recibido anteriormente críticas por su manejo de la seguridad.

Los dos trabajadores afectados estaban colocando cables cerca de una instalación de residuos nucleares y fueron atendidos por deshidratación en un hospital después de sentirse mal en la mañana del domingo.

Nueve empleados sufrieron golpes de calor desde el comienzo de la crisis nuclear.



29 de mayo de 2011

Fukushima: La fundición del combustible y sus posibles consecuencias





David Wright
Viento Sur

La semana pasada, la empresa TEPCO (Tokyo Electric Power Company) anunció que creía que el combustible del reactor 1 —y posiblemente también el de los reactores 2 y 3— se había fundido y se hallaba sobre el fondo de la vasija del reactor. Pero suponía que los trabajadores habían sido capaces de mantener el bloque fundido suficientemente frío para evitar que se fundiera también el fondo de la vasija.

Esta rotura del fondo de la vasija sería muy preocupante, pues permitiría que los gases altamente radiactivos procedentes del combustible salieran a la estructura de contención primaria (1). Es más, la masa de combustible fundido reaccionaría entonces con el suelo de hormigón de la estructura de contención primaria, generando todavía más gases radiactivos. Si estos gases escaparan a la atmósfera, bien fuera porque fuera preciso ventilar esta estructura o porque hubiera alguna fuga (que podría ser originada por la propia masa fundida de combustible), sumarían una importante cantidad de radiactividad suplementaria a la ya liberada a raíz del accidente.

TEPCO piensa que la fusión del combustible se produjo el 12 de marzo, un día después del terremoto. Si esto es cierto significa que, a pesar de los problemas que todavía persisten en los reactores, los trabajadores han logrado enfriar el combustible y evitar una rotura de los reactores durante más de dos meses.

El calor de desintegración generado por el combustible es un factor que podría provocar la rotura de la vasija del reactor. Este calor de desintegración disminuye con el tiempo. Al cabo de dos meses, el calor de desintegración desciende a alrededor del 30 % del nivel alcanzado en el momento de la fusión del combustible; al cabo de seis meses habrá descendido a menos del 20 % de dicho nivel y al cabo de un año será de alrededor del 10 % del mismo.

Lamentablemente no está claro cómo afecta la menor carga térmica del combustible a la probabilidad general de una rotura de la vasija del reactor, ya que esto depende de toda una serie de factores desconocidos, como la configuración actual del combustible y la posible corrosión de la vasija.

Al cabo de cinco años, que es el plazo después del cual se habla de trasladar el combustible usado a contenedores secos, el calor de desintegración habrá descendido a cerca del 2 % del valor inicial.

(1) Para conocer las distintas partes de un reactor , los peligros de contaminación y otras cuestiones relacionadas recomendamos el artículo "Preguntas y respuestas para entender el accidente" (actualizado el 3/4/2011): http://www.vientosur.info/documentos/1.1%20Crisis%20nuclear%20en%20Japon.pdf

Traducción: VIENTO SUR

27 de mayo de 2011

Greenpeace reporta contaminación en peces japoneses




Organización Editorial Mexicana
26 de mayo de 2011

Doina García/El Sol de México

Ciudad de México.- Después de que la organización internacional Greenpeace analizara muestras de algas, peces y mariscos de consumo humano que se encuentran 19 kilómetros de la costa de Fukushima, Japón donde recientemente se registró un derrame de productos nucleares, aseguró que las algas analizadas tienen niveles de radiación 50 veces más altos que el límite oficial para la contaminación de alimentos.


Aseveró que contrario a lo que asegura el gobierno japonés y la compañía dueña de esta planta nuclear, los resultados demuestran que los peces y mariscos han sido afectados por el agua tóxica que procede de la central nuclear y que sigue poniendo en riesgo la salud de los ciudadanos y del medio ambiente.


Sostuvieron que a principios de este mes, con el buque Rainbow Warrior, un equipo de la organización ambientalista recolectó muestras de vida marina que fueron analizados en laboratorios acreditados de Francia y Bélgica que concluyeron que las muestras contenían altos niveles de contaminación de yodo y cesio radioactivos.


"Nuestros datos muestran que una gran cantidad de contaminación se está esparciendo a grandes distancias de la planta nuclear de Fukushima. A pesar de lo que las autoridades japonesas están diciendo, los peligros no se están reduciendo con la disolución y dispersión de materiales radioactivos, en vez de eso, la radiactividad se está acumulando en la vida marina", aseveró Jan Vande Putte, experto en radiación de Greenpeace.

Añadió que la concentración de yodo radioactivo en algas marinas que se encontraron en estas muestras son de especial preocupación "ya que nos dice que tan lejos por la costa se está esparciendo la contaminación, y varias especies de algas marinas son de consumo masivo en Japón", señaló.


25 de mayo de 2011

FRACASO IRREVERSIBLE





Japón: la central nuclear de Fukushima será desmantelada

Se necesitarán 10 años para hacer desaparecer la planta nuclear Daiichi de Fukushima. Los japoneses aplican la política de la prudencia y la prevención.

26-may-2011 por Eleonora Castelli

El gobierno de Naoto Kan ha confirmado la planificación de una “hoja de ruta” en pos de la seguridad de la central nuclear. En febrero de 2012 la temperatura de los reactores comprometidos deberá estabilizarse en el valor normal de 30 grados. A partir de ese momento comenzará el desmantelamiento de las piezas, las cuales serán transferidas y almacenadas hasta su total descontaminación.

Cuál es la situación actual de la planta nuclear de Fukushima

Los 800 técnicos que trabajan en la central, con turnos de 10 minutos cada 2 horas, se limitan a controlar la temperatura interna de los reactores que oscila entre 100 y 150 grados. Dos de los cuatro edificios que cubrían la planta han sido descubiertos por las explosiones de nubes de vapor cargadas de hidrógeno, que entraron en contacto con el oxígeno de la atmósfera. La estructura interna que contiene el reactor está visible, pero es imposible inspeccionarla. No tanto por el nivel de las radiaciones, en constante disminución, sino porque no se puede correr el riesgo de abrir los tanques de acero. Ni siquiera las sofisticadas telecámaras llevadas a Fukushima han podido “espiar” dentro del reactor.

Comisión para determinar qué pasó realmente en los reactores de Daiichi

El gobierno japonés autorizó la creación de una comisión de investigación independiente que analizará toda la documentación recogida a partir del desastre del 11 de marzo de 2011. La comisión será guiada por Yotaro Hatamura, profesor emérito de la universidad de Tokio y veterano en la búsqueda de errores humanos. Habrá otro grupo autónomo internacional compuesto por 18 expertos de distintos países, entre los cuales hay 6 técnicos de la AIEA, Agencia Internacional de Energía Atómica de Viena. Encabezada por el británico Mike Weightman, la delegación ya se encuentra en Tokio y quedará en Japón hasta el 2 de junio.

El gobierno aseguró que podrá tener acceso a todo el material de análisis elaborado hasta ahora. Una vez realizada la evaluación, entregará las conclusiones a las autoridades japonesas y preparará la exposición para la conferencia extraordinaria ministerial, que se realizará en Viena entre el 20 y 24 de junio. Será el primer documento oficial después de la explosión de Fukushima.

Los robots de Estados Unidos no pudieron establecer la magnitud de los daños provocados por el accidente nuclear

Ni siquiera los sofisticados robots cedidos por EEUU pudieron determinar la dimensión de los daños del accidente nuclear en Japón. Para intentar descubrir qué sucedió realmente el 11 de marzo, cuando se produjo el terremoto de 9 grados, seguido por un tsunami de 12 metros, técnicos de la Tepco (Tokyo Electric Power), empresa que opera la central de Fukushima, se confiaron en una simulación.

Los análisis presentados por la Tepco fueron confusos, a veces contradictorios, continuamente modificados, y actualizados en base a estimaciones. Los análisis emitidos por una megacomputadora, han establecido una primera verdad: tres de los cuatro reactores que forman parte de Daiichi, son inutilizables, no sirven más. En el reactor 1 habría sido el proceso de fusión. Las altísimas temperaturas, de casi 250 grados, debidas a la interrupción del circuito de refrigeración por 27 horas, habrían hecho fundir las barras de combustible que se deslizaron, como un magma incandescente, hacia el fondo de la cobertura interna que envuelve el centro del reactor. La Tepco admitió que la misma fusión, pero más leve, se habría verificado en los reactores 2 y 3.

La prudencia se convirtió en una constante y la experiencia enseñó la importancia de la prevención. Nuevos estudios, gracias a la tecnología cada vez más sofisticada, han descubierto que la central de Hamaoka, en la zona de Tokai, está construida sobre una falla tectónica. Análisis comparativos prevén que existe 87% de probabilidad de que se produzca un terremoto de 8 grados en los próximos 30 años. Demasiado riesgo: la central fue cerrada en dos días.

Copyright del artículo: Eleonora Castelli. Contacta con el autor de este artículo para obtener su permiso y autorización expresa para poder usar o publicar su contenido de forma total o parcial.